Surforama

La noche valenciana bailó al son de las notas más surferas en la IV edición del festival con Born Losers, The Bel- Airs, Eddie & The Showmen y The Kongsmen
Surforama

"Mareados" en Bruselas

Una obra irónica que critica la realidad social y política mezclando en un mismo escenario a personajes de cómics, estrellas de Hollywood, referencias religiosas y figuras políticas relevantes del panorama actual.
Mareados

Shutter island

Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) tienen que investigar un misterioso caso en el hospital psiquiátrico de Ashecliffe, un centro penitenciario para enfermos mentales muy peligrosos que se encuentra en una pequeña isla situada en la bahía de Boston.
Shutter island

Arrugas

La exitosa novela gráfica Arrugas de Paco Roca, que ya va por su cuarta edición con más de 17.000 ejemplares puestos a la venta en nuestro país, se prepara para su adaptación cinematográfica.
Un tipo serio

SURFORAMA

La noche valenciana bailó al son de las notas más surferas en la IV edición del festival.
por Paula Herráez

Fueron tres grupos los que se encargaron de traer el calor a la sala Wah Wah de Valencia la pasada noche de sábado. Entre cada actuación, un loco y divertido vividor de la música amenizó los huecos de silencio con sus gritos, intercalados con espectáculos de baile nativos.

La escena fue abierta por los Born Losers a las 21:30 h, animando a la concurrencia (hay que remarcar que muy pocos se negaron a colgarse un collar de flores del cuello) a dar los primeros pasos de baile. Tupés, lazos, rastas, gafas de sol, camisas hawaianas, vaqueros estrechos, labios rojos, camisetas con mensajes y chupas de cuero formaron un público de lo más variopinto. Poco a poco la gente fue perdiendo la vergüenza, o la poca que tenía, al igual que la sala se fue llenando. Born Losers se compone por Pau, Hernaan a las guitarras, Danny al bajo y Alfonso Luna a la batería. Este último es el percusionista actual de Tachenko y ha militado en los Blue Marinos, Lee & The Harakiris y Los Vibrants. La noche no iba a defraudar.

Después le tocó el turno a The Bel- Airs, Eddie & The Showmen, quizá la actuación más esperada, pues Eddie Bertrand es toda una leyenda del rock instrumental y ha sido, en esta edición del Surforama, la primera vez que ha tocado en Europa. A lo mejor, también la última. Eddie fue el guitarrista de los pioneros The Bel- Airs, la banda de Los Angeles que se formó a principios de los sesenta con otros excelentes músicos como el guitarrista Paul Johnson, el baterista Richard Delvy, el saxofonista Chas Stuart y el pianista Jim Roberts. Eddie Bertrand, también estuvo al frente de otro mítico grupo, Eddie & The Showmen. Por lo tanto, ha sido todo un honor disfrutar de uno de los grandes pioneros de la música de surf en Valencia.

The Kongsmen cerraron escena. El grupo está formado por Nat King Kong como vocalista, Chango Reindhart y Ape Turner a las guitarras, Paul McCaco al bajo, Chimp Krupa a los tambores y Thelonius Monkey al órgano. Con una puesta en escena original y muy divertida, su actuación de buenos ritmos puso fin a la IV edición del festival a la una de la madrugada. Pero la fiesta se alargó y continuó durante el resto de la velada. La sala Wah Wah vivió, sin duda, una de sus noches más divertidas.

El público entusiasta de este tipo de música, tendrá que esperar un tiempo hasta que los ritmos de los años sesenta al estilo californiano vuelvan a deleitarnos en nuestra ciudad.
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9 de marzo de 2010

“Mareados” en Bruselas

El arte español llega a la capital belga de la mano de Jarr y Jesús Azogue

La MACC, Maison d´Art Actuel des Chartreux de Bruselas, acogerá la exposición “Mareados” hasta el próximo 20 de Marzo. Los artistas españoles, Juan Antonio Rodríguez- JARR y Jesús Azogue, han realizado un proyecto de colaboración para distintas instituciones en Bruselas con el motivo de la presidencia española en la Unión Europea.

El resultado no ha podido ser mejor, una obra irónica que critica la realidad social y política mezclando en un mismo escenario a personajes de cómics, estrellas de Hollywood, referencias religiosas y figuras políticas relevantes del panorama actual. Un collage de ideas y guiños en el que el juego visual tiene un papel importantísimo.

La muestra está comisariada por el Grupo Centrifugarte e intenta enfrentar dos concepciones opuestas del arte actual: la objetualidad barroca y la iconografía incisiva de JARR y el minimalismo conceptual de Jesús Azogue. Además, en ella colaboran instituciones destacables como la Fundación de la Comunitat Valenciana en Bruselas, el Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València y empresas vinculadas al mundo de la cultura y el arte.
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SHUTTER ISLAND

Scorsese propone un mundo que pone la piel de gallina
por Paula Herráez

El trayecto con el que se abre la película, movido y en medio de la niebla, hacia ese lugar poco recomendable, parece anticipar el horror que se avecina. Una isla de difícil acceso será el destino del ferry en el que viajan los dos agentes federales. Desde que aparece la isla en la pantalla por primera vez, reina un sentimiento desasosegante, percibes que una vez estés dentro, va a ser muy complicado salir de allí. Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) tienen que investigar un misterioso caso en el hospital psiquiátrico de Ashecliffe, un centro penitenciario para enfermos mentales muy peligrosos que se encuentra en una pequeña isla situada en la bahía de Boston. Esta está solamente habitada por los trabajadores del psiquiátrico y por los perturbados mentales que ocupan sus celdas.

El motivo por el que viajan a la isla los dos agentes es hallar la verdad sobre la extraña desaparición de Rachel Solando, una peligrosa asesina que se ha escapado de una habitación con barrotes en mitad de la noche. Pero este caso no es mas que la punta del iceberg, pues una vez consiguen acceder al centro se van dando cuenta de que se encuentran en un terreno pantanoso, en el que parece que las prácticas que se llevan a cabo con los enfermos no son muy éticas. El comportamiento del grupo de sanitarios poco deseables, encabezados por John Cawley (Ben Kingsley), no hacen más que confirmar las desagradables sospechas que se van sembrando según pasan las horas en el manicomio. El espectador, sin duda, llegará a sentir angustia, e incluso claustrofobia, cuando se empiece a dar cuenta de la gravedad de lo que pasa y las circunstancias parezcan indicar que Teddy y Chuck no van a poder salir de la isla.

El contexto en el que se desarrolla el argumento es la Guerra Fría, verano de 1954. Teddy Daniels es un excombatiente estadounidense muy marcado por el horror de la II Guerra Mundial. El protagonista, además, ha vivido un dolor muy profundo en el seno familiar, la muerte de su ser más querido. Ambas experiencias parecen no abandonarle a lo largo del film materializándose en pesadillas que le persiguen por toda la isla. Su personal misión es hacer justicia y destapar lo que pasa en Shutter Island y, así, redimirse, de alguna forma, de su anterior comportamiento. Pero, para sorpresa de todos, nada será lo que parece ser es este abrupto lugar. Conforme el film va avanzando, las sorpresas van en aumento, al igual que la tensión y la incertidumbre.

Las actuaciones son muy buenas. El ambiente cargado de intriga, muy al estilo de la Isla del doctor Moreau, esta muy bien conseguido. Shutter Island es un film psicológico, enredado y perfecto para aquellos que siempre busquen en la vida tres pies al gato. No te dejará indiferente.
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23 de febrero de 2010

“No creo que las arrugas sean antiestéticas”

La exitosa novela gráfica Arrugas de Paco Roca, que ya va por su cuarta edición con más de 17.000 ejemplares puestos a la venta en nuestro país, se prepara para su adaptación cinematográfica. La película de animación, dirigida por Ignacio Ferreras, no llegará a nuestras pantallas hasta 2011 y recreará la vida de Emilio, un ejecutivo jubilado con Alzheimer que ingresa en una residencia de ancianos.
Por Paula Herráez

En algunas declaraciones has afirmado que se trata de “una historia muy dura de dibujar”. Además, el proceso de documentación fue arduo y lento, tratándose de un tema tan profundo como es el Alzheimer. ¿Pero fueron realmente clave las experiencias personales en la creación de Arrugas?

Sí, prácticamente no hay nada inventado. Me di cuenta de que no se podía contar nada mejor que lo que había vivido. Todo lo saqué de las experiencias que me fueron contando amigos, familiares, anécdotas de enfermeros, médicos, de los propios ancianos... Son historias tan emotivas y bonitas que no puedes crear nada mejor. Lo único que hice fue darles un orden.

¿Quién es Emilio, el protagonista de Arrugas, en realidad?

Emilio está inspirado en el padre de un gran amigo, tanto física como psicológicamente. De hecho, le cogí hasta el nombre. Cuando yo quedaba con mi amigo, este aprovechaba para desahogarse y me contaba historias que le dolían de su padre, pero también cosas divertidas. De cierta forma yo las asimilé. Pero él es sólo el ejemplo de lo que es el Alzheimer. Lo que yo quería era contar cómo una persona, más o menos, comienza con la enfermedad y cómo llega a la degeneración total.

¿Cómo nace la idea de escribir sobre los grandes olvidados, las personas mayores?

Quería hacer una historia sobre la vejez. Mis padres ya son mayores y casi se trataba de una terapia de “buen hijo”. Quería colocarme en su lugar. Saber qué pasa por sus cabezas. Comprenderlos. Parece que vemos a todas las personas mayores como diferentes, como si siempre hubiesen sido mayores. El tema es poco habitual tanto en cómic como en literatura, cine o publicidad. La vejez es algo que no queremos ver. Fíjate en Michael Caine, que con casi 80 años recibió el Óscar como mejor actor de reparto. El actor se quejaba de que en la vida actual no existen papeles protagonistas para las personas mayores . Yo pienso lo mismo. No los hay ni en la vida real ni en las artes.

¿Cuánto has tardado en hacer el cómic?

Un año y algo. El trabajo es largo. Estuve documentándome durante 6 meses, visitando centros, leyendo libros sobre el tema, hablando con médicos, enfermeros, escuchando a ancianos, familiares... Luego se construye el guión. Cuando lo terminas empiezas a hacer unos bocetos con dibujos rápidos, para ver si funciona. Si es así, lo dibujas bien, lo escaneas y, finalmente, lo coloreas. Un trabajo largo para hacer 100 páginas.

Arrugas ha sido editada en España, Francia e Italia. Ha obtenido numerosos reconocimientos y premios como el Premio al mejor guión y a la mejor obra española 2007 en el Salón de Cómic de Barcelona, Premio al mejor guión realista del Diario de Avisos, Premio al mejor álbum en el Festival de Lucca, Premio Nacional de Cómic 2008 y el Premio a la mejor obra española del 2007 en Expocómic (Madrid). De todos ellos, ¿cuál es el que tiene más valor para ti?
Digamos que el que más me ha cambiado la vida es el Premio Nacional. Quizás porque el resto de premios están relacionados con el mundo del cómic y yo creo que mis padres nunca han tenido muy claro a qué me dedicaba. Pensaban que el cómic era como la tapadera de algo turbio. Pero el Premio Nacional tiene una repercusión enorme y, de pronto, mis padres pudieron ver que su hijo aparecía en las revistas que ellos leían. Para ellos fue muy importante. Sólo por eso ha valido la pena. Llevé a mis padres a la entrega de premios y estaban encantados. En realidad no creo demasiado en los premios, pero sí en todo lo que tienen alrededor.

Háblanos un poco sobre esa adaptación al cine de Arrugas. Sabemos que el actor José Sacristán será el encargado de ponerle voz al protagonista. ¿ Cómo funciona desde el momento en que te dicen que quieren hacer una película basada en tu cómic hasta su exhibición en los cines? ¿Cómo de involucrado estás en el proyecto?

Pues la productora compra los derechos de Arrugas, que pertenecen a una editorial francesa, y esta me lo comunica. Una cosa que está bien es que la editorial obliga a la productora a que yo participe en el guión. Entonces, por un lado puedes controlar un poco el proyecto y por otro, de cara a la SGAE, tienes una pequeña participación. De vez en cuando me llaman, pero en teoría no tienen que pedirme permiso para nada.

¿Y esto no te da miedo?

Sí que me da, pero lo que tengo claro es que lo mío es el cómic, hecho con la completa libertad, y la película es el proyecto de mucha gente. Por lo que veo va bien. Jose Sacristán le dará su carácter al protagonista, el director ha empezado a hacer suya la historia continuando por otros caminos que no aparecen en el cómic y el productor intenta sacar dinero de todo buscando muchísimas alternativas.

Todavía no existe una fecha oficial de estreno. Sabemos que hasta el año que viene no podremos acudir a las salas de cine a disfrutar del film. ¿Pero nos puedes concretar un poco más cuándo será posible? ¿Se mantendrá el título original de la obra?

Más o menos se planea que salga para verano del 2011. Aún queda bastante. Lo tienen preparado para poder entrar en la edición de los Goya, en distintos festivales... Siguen una estrategia de marketing. Y se llamará igual, Arrugas.

A la hora de plasmar algo tan duro, como es el Alzheimer, algo que nos puede tocar a cualquiera, tanto vivirlo como convivir con alguien que lo padezca, ¿qué ha sido lo que más te ha llegado al corazón? ¿Alguna historia en especial que te haya conmovido?

Hay muchas cosas. Al empezar a hacer el cómic yo tenia más o menos claro lo que era el Alzheimer, pero no demasiado. Recuerdo una conversación con una mujer que vivía en una residencia con su marido, que padecía la enfermedad. Vivían allí porque no se podía encargar sola de él. Ella era pequeñita y él era grandote. La anciana se quejaba porque era muy cansado, era como cuidar a un niño grande, tenía que darle de comer, cambiarlo, ducharlo... Pero decía que lo peor era el desgaste psicológico. El hombre no reconocía a nadie, ni a su propia mujer con la que había compartido toda una vida. Pero entonces, muy de vez en cuando, el marido hacía un pequeño gesto, algo insignificante para el resto de gente, pero que para ella quería decir que su marido todavía seguía ahí. Entonces la mujer se avergonzaba de haber sentido el querer que se muriera ya. Lo peor es la rivalidad de sentimientos, el querer que la persona descanse por fin pero también desear el ver algo vivo en la persona enferma.

¿Qué te ha aportado el escribir Arrugas?

Es una gran experiencia. Todo lo que ha surgido alrededor del cómic es estupendo. Y la verdad es que ves de todo, gente que está muy cansada de la enfermedad y otros que te cuentan cosas muy bonitas. Como una hija que me contaba que era como tener dos oportunidades de despedirse de su madre. Hay cosas muy duras, pero todas tienen su parte bonita.

¿Consideras el Alzheimer el peor de los finales?

Yo creo que sí. Es una enfermedad terrible. Porque en el fondo, todo lo que somos, lo que definimos como el “yo”, es personal. Es todo lo que hemos vivido, lo que tenemos en la cabeza, los sentimientos, amistades, todo lo que hemos aprendido. Y una enfermedad que va borrando esto es lo peor porque desparecemos como “nosotros”. Imagino que hay otras enfermedades muy duras pero hasta el último momento seguimos siendo nosotros. Pero con el Alzheimer es como que se queda sólo el envoltorio y desaparece todo lo que hay dentro. Además, en muchos casos son enfermedades muy largas, lo que es muy duro para el enfermo y para toda la familia.

Personalmente, ¿cómo afrontas el futuro? ¿Te quita el sueño o tienes una visión más sumisa frente al desenlace de la vida?

Por un lado está el tema de la muerte, que me da un cierto miedo. Pero lo que realmente me asusta es la vejez. El hecho de hacer una historia sobre ella te hace tenerla mucho más presente. Cuando iba a las residencias, con cada persona mayor que hablaba me planteaba si de mayor me parecería a él. De hecho, había un señor que había sido medalla de oro en un campeonato de atletismo y siempre llevaba consigo una carpeta azul, muy desgastada, con todos los recortes amarillentos de periódicos en los que había aparecido. Pues yo me veía igual que él en un futuro, con mis propios recortes.

Lo primero que te planteas es qué pasará con tus propios padres. Luego piensas en ti. Qué es la vejez, la vida. El hecho de haber hecho Arrugas, es como que estás viviendo una película y, a mitad, ya te han contado el final. Ya no disfrutas igual de ella, tienes muy presente el final.

Un mensaje de ánimo para todos aquellos que tengan miedo a “arrugarse”:

Arrugas se llama así en honor a Norman Rockwell. Él decía que no le gustaba pintar a gente joven. Prefería gente mayor porque en todas las arrugas que él pintaba estaba todo lo que las personas habían vivido. Por lo tanto no tiene ningún sentido avergonzarse de ellas. Yo no las considero antiestéticas. Y por otro lado, hay que tener en cuenta que hay infinidad de personas como vejeces. Yo he contado una de ellas, pero hay otras como la de Picasso, por ejemplo, que estuvo pintando hasta los 90 años y fue padre casi a esa edad. Quizás, depende de cómo seamos nosotros el cómo va a ser nuestra vejez.

Todos deberíamos quitarle peso a la vejez y tenerla más presente. Ya que no podemos hacer nada para evitarla, debemos intentar mejorar la de las personas mayores. Las residencias de ancianos no están adaptadas para ellos, sino que son lo que los familiares quieren que sean para sentirse bien. Deberían ser un lugar de vida y de ilusión, no hospitales. Con Arrugas la gente se empieza a concienciar. No podemos evitar el Alzheimer, pero sí se pueden mejorar las condiciones de los enfermos.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estoy entre el diseño de la película y el próximo proyecto. Hasta el momento había trabajado para el mercado francés y los temas tenían que ser universales. Pero me apetecía hacer un proyecto sólo para España. Como he crecido con los tebeos, se me ocurrió hacer una historia sobre la editorial Bruguera. Allí estaban Ibáñez, Escobar, Vázquez... Yo crecí con ellos pero, en realidad, no sé nada sobre estas personas. Qué es lo que pensaban, qué les motivaba. Si hoy en día ya es raro ser dibujante de cómic, imagina a finales de los ´50, cuando el franquismo se empezaba a abrir pero todavía existía censura. Me preguntaba sobre el origen de Capitán Trueno, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape... El trabajo es para una editorial española y saldrá para octubre de este año.
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16 de febrero de 2010

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