La Sala Parpalló de Valencia ha sido la encargada de exponer por primera vez en España las fotografías de He Chong Yue. Un artista chino que ha conseguido, con su obra “Mil millones contra uno: Ser padres según la mentalidad feudal”, actuar de altavoz social ante la vulgar política de natalidad china. Un particular reflejo de la parte oculta del gigante asiático.
por Toni Calero
China se convierte, día a día, en una alternativa real de poder a los Estados Unidos. Pero su constante avance por dirigir el devenir mundial está repleto de incógnitas. Durante los multitudinarios Juegos Olímpicos de Beijing, los monjes budistas de Tíbet reclamaron su independencia al gobierno de Hu Jintao y éste actuó con dureza frente a lo que entendía como una sublevación popular.
Pero son otros los problemas que He Chong Yue denuncia a través de su cámara, fabricada por él mismo (utiliza una analógica, nunca digital). La exposición (que estará presente hasta el 7 de diciembre), nos traslada veinte años atrás, a la China de la Revolución Cultural de Mao. Chong Yue retrata murales de cerámica y vallas publicitarias que el gobierno chino apostaba al lado de carreteras para advertir sobre la planificación familiar.
Son diecinueve imágenes muy similares entre sí. En la gran mayoría, el paisaje que envuelve estos murales (siempre actúan como núcleo de la fotografía), está poblado de nieve en medio de lugares desoladores e incluso inhóspitos. Son escenas de una tranquilidad perturbadora, en las que nunca aparece nadie (salvo en una) alrededor de los paneles publicitarios. Todas ellas están realizadas en el invierno de 2007/2008, en las regiones occidentales de China.
Diversos eslóganes pueblan los murales. “El menor número de nacimientos y la mejora de los mismos, harán a las personas felices toda la vida”, dice uno de ellos en el que aparece una feliz pareja que cuida atentamente de su hijo. Otro es más directo aún: “Promover la cultura de un solo hijo”. El excesivo control gubernamental causaba estragos entre las familias: si tenían más de un hijo, pagabas unos impuestos que pocos se podían permitir. Esto ocasionaba la selección de hijos varones en las zonas rurales (para realizar trabajos agrícolas, de una mayor dureza) y el aborto o posterior abandono cuando se trataba de una niña.
Mil millones contra uno: Ser padres según la mentalidad feudal aborda el problema con inteligencia y sensibilidad. Chong Yue, recordando su propio pasado, coloca en los murales un espejo central en el que se refleja en el momento de realizar la fotografía. Un recurso original que destila compromiso en uno de los fotógrafos chinos con más repercusión social.
