El 30 de diciembre de 2009 en San Sebastián, moría a los 66 años a causa de una insuficiencia respiratoria el polifacético artista Iván Zulueta. Su carrera desde los comienzos siempre se ha visto truncada, y Iván no siempre ha podido hacer todas las cosas que hubiese deseado. Tras su muerte se ha producido la perdida completa de lo que este director nos podía haber regalado, ya que en el 2004 en un documental que se le realizó declaró su intención de regresar al cine.
por Carolina Agustí
Nació en San Sebastián el 29 de septiembre de 1943 en el seno de una familia acomodada de la burguesía. Su primer contacto con el mundo del cine lo tuvo gracias a su padre, que a pesar de ser abogado también ejercía otro tipo de actividades como la de director del Festival Internacional de cine de San Sebastián. Su introducción a las artes plásticas le llegó por su madre que era pintora aunque no de manera profesional.
Se trasladó a Madrid en 1960 donde realizó estudios de decoración, al finalizarlos surgió la oportunidad de ir a Nueva York donde ingresó en la Arts Students League, allí estudió pintura al óleo y dibujo publicitario. En 1964 ingresó en la Escuela Oficial de Cinematografía, donde conoce a su profesor de guión y mentor a lo largo de toda su carrera, José Luis Boran.
Zulueta dirigió dos cortometrajes "Agata" (1966) inspirado en un relato de Edgar Allan Poe, e "Ida y vuelta” (1967) inspirado en un relato de Williams Jenkins. Este último corto, no es aprobado por el tribunal y coincidiendo con los disturbios en la escuela que originan su clausura, Iván deja la EOC sin obtener su carné de sindicato (que durante los años del franquismo era esencial para poder firmar una película de manera oficial). Dirigió innumerables cortos experimentales en formatos domésticos y dos largometrajes, “Un, dos, tres, al escondite ingles” y el más importante que tanto reconocimiento le dio "Arrebato" (1979), una película para nada indiferente, joya de culto del cine español, para unos maldita y para otros genial.
